La Directiva de la Sociedad
Cultural Gijonesa tomó ayer la decisión de desvincularse de la conferencia del
señor Josep Pàmies. Emitimos este comunicado para explicar esta decisión y
salir al paso de las dudas que hayan podido generarse.
La Sociedad Cultural Gijonesa
fue invitada a promocionar este acto, en el que colaboran diferentes entidades
y espacios de la ciudad del máximo prestigio y con gran arraigo. Se accedió a
la invitación entendiendo que iba a promoverse una línea de discurso
relacionada fundamentalmente con la reivindicación de la soberanía alimentaria
y la agroecología. Debemos remarcar que desde la Sociedad Cultural Gijonesa
apoyamos firmemente a los movimientos ecologistas en su denuncia de prácticas
de la agricultura intensiva y de las multinacionales de la alimentación, como
por ejemplo los monocultivos, el uso masivo de pesticidas o el empleo de
determinados aditivos, por entender que acarrean altos costos medioambientales,
humanitarios y sanitarios. En este sentido, nuestra entidad participa desde su
fundación en la Plataforma Asturiana contra el TTIP (Tratado de Libre Comercio
entre Europa y Estados Unidos), acuerdo comercial que, entre otras muchas
cosas, traerá aparejada una relajación de las regulaciones en materia agrícola,
sanitaria y medioambiental, con las consiguientes y nefastas repercusiones.
Sin embargo, tuvimos
conocimiento posteriormente de que en el argumentario del señor Pámies, junto a
aspectos como los anteriormente expuestos, que suscribimos, coexisten otros,
relacionados con la medicina y las terapias alternativas, que no engranan bien
con el ideario que hemos venido promoviendo a lo largo de nuestra trayectoria.
Sin menoscabo de un escrupuloso respeto al pluralismo ideológico, consideramos
necesario subrayar que la Sociedad Cultural Gijonesa se inscribe en la
tradición de las izquierdas progresistas; y entendemos que una seña de
identidad irrenunciable de ésta es el racionalismo, y un enjuiciamiento crítico
de la realidad que tiene su piedra angular en los desarrollos y aportaciones de
las ciencias. Asimismo, nos abonamos a una defensa de los servicios públicos y
de la sanidad, que han de basarse en una gestión subordinada a la cobertura de
necesidades sociales, y en el acceso generalizado a los servicios médicos y a los
tratamientos prescritos y desarrollados según criterios científicos.
En atención a todo lo
anterior, esperemos que disculpen cualquier inconveniente o equívoco que haya
podido generarse.
